jueves, diciembre 02, 2010

La culpa me carcome

Cuido mis palabras, a pesar de que estoy segura que nadie que conozca remotamente ve este blog. Sin embargo, es necesario.
Porque no hice algo que deberia y ahora tengo que aceptar las consecuencias y no quiero. Siento que no puedo.
Me arruina todo por lo que he luchado pero tratar de arreglar el entuerto significaria pasar a llevar todo lo que creo. Al menos moralmente.
NO es tan terrible, pero se siente asi. Y la sola idea de todo me carcome y hace que me pese el cuerpo y que no sienta que estoy de vacaciones.
Tire mi futuro academico a la basura por un desliz digno de educacion basica.

Nota Mental: Hacer las cosas bien, a tiempo.

jueves, septiembre 09, 2010

Libretas

Yo amo las cosas de librería.
Los lápices de distintos colores, bolígrafos a tinta, en gel, destacadores que se borran, líquido correctos, autoadhesivos, post its, sharpies...en fin, todo!

Pero mi artículo favorito es y será la libreta. De distintos tamaños, siempre menores al de un cuadero tradicional, distinto tipo de hoja y de tapa me fascinan. Siempre se me ocurren nuevos usos para ellas, guardo muchas aún con el plástico protector pues tengo más que las estrictamente necesarias. Siempre hay unas 3 o 4 dando vuelta por mi casa, mi pieza, mi escritorio, mis blosos y carteras.

Y es que las libretas son parte de lo espontáneo, de la creación misma y de la inspiración. Ahí me gusta anotar las reflexiones, poemas, ideas y abstracciones. Las peticiones de oración y lo que no quiero olvidar. En libretas de hojas más sofisticadas es donde escribo mis cartas, dedicatorias y mensajes a quienes estimo. A fin de cuentas, son la extensión en objeto de mi locura viajera y de la forma en que me expreso más naturalmente, la escritura.

A pesar de todo lo anterior, hay oeriodos como ahora, en que olvido cargarlas a donde vaya, y las echo de menos.

Nota Mental: Una libreta por bolso, mochila, cartera o pantalón. Nunc se sabe cuando se hará imprescindible.

jueves, abril 29, 2010

OMG

I'm ready.

Vengo de una típica sex/dating/relationships talk cristiana.

La reacción esta vez ha sido distinta a lo que estaba acostumbrada. Siempre hay una mezcla de las cosas cliché que un día fue bueno escuchar, más nuevos consejos nuevos y las cosas que uno escucha y no aprende hasta que las vive. Al principio de mi adolescencia sólo escuchaba con atención, tomando nota para el futuro, aterrada porque nunca había dado un beso, o porque no tenía pololo y debería. Después las angustias fueron menos y casi que se me olvidaba el asunto, estaba en otra. Al principio de los veinte me daba esa verguenza nerviosa porque aún no tenía pololo o pareja formal que mostrarle a mis papas o compartir etc, etc.
Fue tan liberador darme cuenta en ese momento que si Dios lo había permitido así era porque claramente no estaba lista, que había cosas de mí misma que tenía que conocer y muchas cosas que decidir en mi relación con el Señor. Que Dios claramente me ha cuidado incluso de mi propio yo que tiende a irse por los impulsos más desquiciados.

Y ahora, mientras escuchaba la discusión, tuve estos momentos de "darme cuenta". Tranquila, analizándome me di cuenta que finalmente estoy lista. Estoy lista para aprender a vivir en pareja. Sé que quiero. Sé que con la gracia me basta. Que si llega esa persona que ocupa mis pensamientos y me pide que lo acompañe en sus aventuras, aceptaré gustosa, con mis falencias y dudas, pero con fe en el Señor. Que si eso no pasa, no voy a poner mi vida en tono de espera, o con la resignación de que algo no se ha cumplido. Porque Dios es bueno y mi vida es feliz en él. Él siempre me va a proveer de una familia y una comunidad y aún faltándome eso, si un día estoy en el medio del desierto y me encuentro sola como una rata, mi sufrimiento va a valer la pena, porque no estoy dispuesta a sufrir por nada más que Su causa y Su gloria.

Que tranquilidad más grande.

Nota Mental: He aprendido a conocerme y sé que me va a doler el estómago y voy a activar mi mentalidad pesimista si es que me enfrento al tamaño desafío de compartir mi vida, aunque sea de a poco, de a gotas, lento pero seguro, con alguien. Pero esta paz y estas decisiones no son pasajeras, el momento angustioso de locura sí. Tomaré la decisión orrecta porque sé a dónde voy y a quien amo y sirvo. ¡Gracias Padre mío, gracias Jesús por esta certeza, de que estando en ti, en tu amor, mi vida vale la pena!

domingo, abril 25, 2010

Algunas cosas que no sé hacer

...y debería saber.

Cada vez que -incluso hipotéticamente- me enfrento a una situación con este tipo de cosas, se acumula un estrés fantasma, que no he aprendido a evitar. Por ejemplo, no sé cómo bailar un lento.
El problema fue que nunca se dió la situación y ahora estoy muy grandota como para admitirlo sin ponerme roja como una manzana. Para mi graduación solo bailé un lento con mi papá ya que mi pareja de graduación era solo un amigo, y lo mismo pasa cuando voy a matrimonios con amigos. El otro día no se porqué me di cuenta de esto, pero no tengo idea cómo remediarlo. Es como con los besos, que ya casi no me acuerdo como se dan. Sinceramente discrepo que es como andar en bicicleta, yo creo que la próxima vez que dé un beso y baile un lento voy a ser tan torpe como una nena de 15 años, y eso es lo que me estresa. Ojalá que me tengan paciencia no más.

No me sé despedir. O no digo nada y me voy, en unas de mis actitudes autistas que gracias Dios ya no se dan mucho o la gente no nota porque he aprendido a no dejar hablando sola a la gente y a ser más sociable aún cuando no me da la gana. Me cuesta decir adios, tal vez en un acto de negación profundo y solemne, no queriendo asumir la partida o separación. Cuando me fui de Chile no lloré, no me dió pena, no nada. No supe decir chao. Quizás porque nunca sentí que sería definitivo. Hay veces que los adioses son para siempre. Y no sé como manejar eso.

Tampoco sé cómo hacer trenzas, ni barquitos de papel.

Y yo ni siquiera sé porqué me bajó la urgencia de aprender todo esto.

Nota mental: Aprender a hacer estas cosas o aprender a no avergonzarse por la ignorancia o falta de habilidad.

sábado, marzo 13, 2010

Microdecisiones

Yo sé que cuando llega la hora de la verdad, de elegir las cosas importantes de la vida, me baja un golpe adrenalínico y tomo las decisiones de un zuácate. Sin embargo, cuando son cosas de mediana o pequeña importancia, me complico entera, me demoro años y me siento presionada como si el asunto realmente valiera la pena.
Hoy hice una decisión pequeña, quizás ínfima. No de esas en que te limitan con tiempo para responder, cómo elegir el sabor del helado. Son esas cosas que se te ocurren solas, aspi de repente, siguiendo una idea, o imitando a alguien más. Son microdecisiones que me hacen feliz no por la cosa en sí, sino porque me dan una sensación de seguridad y rumbo, de que de a poco se construyen los caminos que voy recorriendo.

Nota Mental: Saqué 3 libros para leer durante spring break, ahora creo que leeré solo dos de esos más uno que ya tenía. Además, comenzaré a forrar mis libros con un papel transparente, para que no se echen a perder más.

domingo, marzo 07, 2010

Otro Buen Consejo

...directamente de la palabra de Dios

Keep your heart with vigilance, for from it flow the springs of life.
- Proverbs 4:23

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.
Proverbios 4:23


Nota Mental: No sé realmente si he estado guardando bien mi corazón. Tengo una tendencia maldita a una vez pasadas las superficiales barreras de mi innata desconfianza, mostrarlo todo, entregar el corazón listo y dispuesto. Sin medir consecuencias, sin esperar respuesta. Y en ese afán loco que puede sonar hasta romántico, lo importante pierde la perspectiva. Señor ayudame a guardar mi corazón para ti. A compartirlo de manera sabia que no se vaya en delirios que me alejen de tu amparo.

lunes, marzo 01, 2010

El Dolor

Lo que te duele no es tangible, uno quisiera, pero tampoco es medible.
Lo que te duele trata de ubicarse bajo las costillas y cerca del estomago, viaja como nudo a la garganta, se derrama en salares de agua sobre las mejillas.
Lo que duele vuelve una y otra vez, por los más diversos motivos, justos e injustos, profundos e ingenuos. Te acompaña, y es materia prima del sufrimiento, que es ese dolor íntegro, que compromete el alma, el cuerpo, la mente.

El dolor es de uno y es de todos. Es espontáneo e irrefrenable, y de duración indefinida.

Hoy me duele.
Hoy me duele mi pueblo, duele el dolor ajeno que vuelve a mí en empática consciencia; hoy me duelen las calles castigadas, las casas abatidas, los cuerpos perdidos, los llantos de niños y los gritos de madres desesperadas.
Me duele la violencia, la avaricia y la indiferencia. Me duele.

La impotencia que hoy siento es un dolor ahogado, denso, que no termina de alojarse en mi espíritu. Estar tan lejos y ver desde afuera, cual forastero, como los míos caen y se levantan. Ser y no estar.

Mi alma se refugia en la esperanza. Y es que ya ha elegido sufrir por la causa más valiosa. El dolor hoy se lleva, como traje viejo, como uniforme, listo para la batalla.

El dolor que siento tira, mas mi alma no cae, porque es la cruz quien la sostiene.

Nota Mental: El 27 de febrero muchos de los paisajes que conocia se hicieron añicos. Voy a volver a una ciudad distinta, recibida por gente aún con heridas abiertas. Recordar, que volver implica más desafíos, una oportunidad para ser un canal real de la justicia y misericordia de Jesucristo en medio de mis paisanos.