jueves, diciembre 22, 2011

Velar el sueño de otro

Esta semana he conocido/vuelto a ver un montón de hombres idóneos. Perfectos, en la medida de la imperfección humana. Buenos cristianos, atractivos,estables, simpáticos, caballeros, amables y amorosos. Y esa nota mental que versaba "I'm ready" dió vueltas, haaartas vueltas en mi cabeza. Porque no acababa de decidir si lo que había escrito en ese entonces era lisa y llanamente una mentira, un estado de negación o qué.

Porque ahora claramente no estoy lista.

Lo que he concluido es que en ese momento tal vez sí estaba lista, y quizás ahora aún lo estoy pero sólo en el sentido de que sé que quiero. Quiero casarme algún día pero confío en la providencia de Dios. Confío en sus planes y en sus tiempos. Pero han pasado cosas en mi vida y en mi relación con Dios que es mejor resolver sola. Y que si la persona que va (si es que finalmente esos son los designios divinos) a ser mi esposo ya apareció en mi vida, es mejor que no se presente en esa manera aún. O si es que no se ha aparecido, que espere un par de semanas, o meses (preferentemente no años jajaja). Porque Dios ha estado tratando conmigo, hablándome fuerte y claro. Y El, solo El, es la prioridad, ahora y siempre.

Ahora, también he llegado a entender un montón de cosas. Vengo de un matrimonio (ceremonia, se entiende) y he estado con una familia ejemplificadora. He aprendido en la práctica lo que Dios quiso decir acerca de la sumisión como algo bueno, sin la parefernalia fundamentalista ni el desgarro feminista o libertario. Que si uno ve un buen hombre y este te ama incondicionalmente y te trata como algo digno de ese amor, deberle respeto es algo que se da solo, fácil, de manera orgánica. Que te dan ganas de cuidar de esa persona.

Nota mental: Es lindo velar el sueño de otro. Prepararse para cuando sea el momento de hacerlo.

viernes, octubre 28, 2011

Todo es empezar

Quizas ya estaba esto escrito. Probablemente necesito esta nota de nuevo, pued al no tener notas tambien me doy cuenta que los pendientes s ehan ido al mundo de mi inconsciente. No he vivido, solo existido.

Nota Mental (1): Todo es empezar. El letargo es poderoso y el fracaso aterrador pero hay que empezar. Sino nada mas importara nunca.

Nota mental (2): Que se acabe luego el 2011!

jueves, diciembre 02, 2010

La culpa me carcome

Cuido mis palabras, a pesar de que estoy segura que nadie que conozca remotamente ve este blog. Sin embargo, es necesario.
Porque no hice algo que deberia y ahora tengo que aceptar las consecuencias y no quiero. Siento que no puedo.
Me arruina todo por lo que he luchado pero tratar de arreglar el entuerto significaria pasar a llevar todo lo que creo. Al menos moralmente.
NO es tan terrible, pero se siente asi. Y la sola idea de todo me carcome y hace que me pese el cuerpo y que no sienta que estoy de vacaciones.
Tire mi futuro academico a la basura por un desliz digno de educacion basica.

Nota Mental: Hacer las cosas bien, a tiempo.

jueves, septiembre 09, 2010

Libretas

Yo amo las cosas de librería.
Los lápices de distintos colores, bolígrafos a tinta, en gel, destacadores que se borran, líquido correctos, autoadhesivos, post its, sharpies...en fin, todo!

Pero mi artículo favorito es y será la libreta. De distintos tamaños, siempre menores al de un cuadero tradicional, distinto tipo de hoja y de tapa me fascinan. Siempre se me ocurren nuevos usos para ellas, guardo muchas aún con el plástico protector pues tengo más que las estrictamente necesarias. Siempre hay unas 3 o 4 dando vuelta por mi casa, mi pieza, mi escritorio, mis blosos y carteras.

Y es que las libretas son parte de lo espontáneo, de la creación misma y de la inspiración. Ahí me gusta anotar las reflexiones, poemas, ideas y abstracciones. Las peticiones de oración y lo que no quiero olvidar. En libretas de hojas más sofisticadas es donde escribo mis cartas, dedicatorias y mensajes a quienes estimo. A fin de cuentas, son la extensión en objeto de mi locura viajera y de la forma en que me expreso más naturalmente, la escritura.

A pesar de todo lo anterior, hay oeriodos como ahora, en que olvido cargarlas a donde vaya, y las echo de menos.

Nota Mental: Una libreta por bolso, mochila, cartera o pantalón. Nunc se sabe cuando se hará imprescindible.

jueves, abril 29, 2010

OMG

I'm ready.

Vengo de una típica sex/dating/relationships talk cristiana.

La reacción esta vez ha sido distinta a lo que estaba acostumbrada. Siempre hay una mezcla de las cosas cliché que un día fue bueno escuchar, más nuevos consejos nuevos y las cosas que uno escucha y no aprende hasta que las vive. Al principio de mi adolescencia sólo escuchaba con atención, tomando nota para el futuro, aterrada porque nunca había dado un beso, o porque no tenía pololo y debería. Después las angustias fueron menos y casi que se me olvidaba el asunto, estaba en otra. Al principio de los veinte me daba esa verguenza nerviosa porque aún no tenía pololo o pareja formal que mostrarle a mis papas o compartir etc, etc.
Fue tan liberador darme cuenta en ese momento que si Dios lo había permitido así era porque claramente no estaba lista, que había cosas de mí misma que tenía que conocer y muchas cosas que decidir en mi relación con el Señor. Que Dios claramente me ha cuidado incluso de mi propio yo que tiende a irse por los impulsos más desquiciados.

Y ahora, mientras escuchaba la discusión, tuve estos momentos de "darme cuenta". Tranquila, analizándome me di cuenta que finalmente estoy lista. Estoy lista para aprender a vivir en pareja. Sé que quiero. Sé que con la gracia me basta. Que si llega esa persona que ocupa mis pensamientos y me pide que lo acompañe en sus aventuras, aceptaré gustosa, con mis falencias y dudas, pero con fe en el Señor. Que si eso no pasa, no voy a poner mi vida en tono de espera, o con la resignación de que algo no se ha cumplido. Porque Dios es bueno y mi vida es feliz en él. Él siempre me va a proveer de una familia y una comunidad y aún faltándome eso, si un día estoy en el medio del desierto y me encuentro sola como una rata, mi sufrimiento va a valer la pena, porque no estoy dispuesta a sufrir por nada más que Su causa y Su gloria.

Que tranquilidad más grande.

Nota Mental: He aprendido a conocerme y sé que me va a doler el estómago y voy a activar mi mentalidad pesimista si es que me enfrento al tamaño desafío de compartir mi vida, aunque sea de a poco, de a gotas, lento pero seguro, con alguien. Pero esta paz y estas decisiones no son pasajeras, el momento angustioso de locura sí. Tomaré la decisión orrecta porque sé a dónde voy y a quien amo y sirvo. ¡Gracias Padre mío, gracias Jesús por esta certeza, de que estando en ti, en tu amor, mi vida vale la pena!

domingo, abril 25, 2010

Algunas cosas que no sé hacer

...y debería saber.

Cada vez que -incluso hipotéticamente- me enfrento a una situación con este tipo de cosas, se acumula un estrés fantasma, que no he aprendido a evitar. Por ejemplo, no sé cómo bailar un lento.
El problema fue que nunca se dió la situación y ahora estoy muy grandota como para admitirlo sin ponerme roja como una manzana. Para mi graduación solo bailé un lento con mi papá ya que mi pareja de graduación era solo un amigo, y lo mismo pasa cuando voy a matrimonios con amigos. El otro día no se porqué me di cuenta de esto, pero no tengo idea cómo remediarlo. Es como con los besos, que ya casi no me acuerdo como se dan. Sinceramente discrepo que es como andar en bicicleta, yo creo que la próxima vez que dé un beso y baile un lento voy a ser tan torpe como una nena de 15 años, y eso es lo que me estresa. Ojalá que me tengan paciencia no más.

No me sé despedir. O no digo nada y me voy, en unas de mis actitudes autistas que gracias Dios ya no se dan mucho o la gente no nota porque he aprendido a no dejar hablando sola a la gente y a ser más sociable aún cuando no me da la gana. Me cuesta decir adios, tal vez en un acto de negación profundo y solemne, no queriendo asumir la partida o separación. Cuando me fui de Chile no lloré, no me dió pena, no nada. No supe decir chao. Quizás porque nunca sentí que sería definitivo. Hay veces que los adioses son para siempre. Y no sé como manejar eso.

Tampoco sé cómo hacer trenzas, ni barquitos de papel.

Y yo ni siquiera sé porqué me bajó la urgencia de aprender todo esto.

Nota mental: Aprender a hacer estas cosas o aprender a no avergonzarse por la ignorancia o falta de habilidad.